
Manuel
#648
Alcalá de Henares . Alicante . Beijing . Bratislava . Bremen . Budapest . Clermont-Ferrand . Dalian . Durban . Hamburg . Hong-Kong . Khabarovsk . London . Macao . Madrid . Mauritius . Moskwa . Paris . Praha . Qingdao . Reykjavík . Riga . San Francisco . Shanghai . Tallinn . Toulouse . Vladivostok . Wien . Zaragoza ...
Manuel
#647
Los alrededor de 450 millones de hispanohablantes comparten el 80% del vocabulario.
El resto se arregla con el contexto, por eso cuando en España se lee que "Néstor Kirchner irá a una bóveda familiar en Río Gallegos" se entiende que los restos del ex presidente argentino serán trasladados al panteón de sus ancestros.
Por si falla el contexto ahí está el nuevo Diccionario de americanismos (Santillana) que, coordinado por el académico puertorriqueño de origen cubano Humberto López Morales, la asociación que reúne a las 22 academias de la lengua acaba de presentar en Madrid dentro de un largo periplo iniciado al otro lado del Atlántico.
Si todo diccionario es a la vez un mapa y un territorio, este -con 70.000 voces, frases y locuciones, 120.000 acepciones, 2.333 páginas y 2,7 kilos de peso- es el fruto de ocho años de trabajo y dos siglos de buenas intenciones, los que se cumplen ahora de la emancipación de las repúblicas americanas.
Contra el tópico de la lengua aliada del imperio, el gran momento de expansión del español en el nuevo mundo fue la independencia y no la conquista.
Hasta entonces, aunque la espada acompañara a la cruz, había primado el mandato bíblico de Pentecostés: predicar a cada uno en su lengua.
¿Y cómo se arreglan las cosas con el díscolo y polifónico 20% del idioma cuando no hay contexto ni diccionario?
A veces, sonrojándose.
Es lo que les ocurrió a algunos de los académicos españoles que, en 1976 y encabezados por Dámaso Alonso, entonces director de la RAE, acudieron a un coloquio en Santiago de Chile.
Se acercaba el 12 de octubre y los lingüistas se encontraron la ciudad empapelada con una frase:
Si a eso se suma la combinación del primer sustantivo (lotería) con el verbo sacarse (ganar) se entenderá la sorpresa de los europeos y la sonrisa con la que recuerda ahora aquel episodio Alfredo Matus, por entonces un joven filólogo y hoy director de la Academia Chilena.
A Matus se le debe el lema -"América en la lengua española"- del Congreso de la Lengua de Valparaíso, frustrado por el terremoto (o remezón) de febrero pasado, por eso le gusta repetir que "unidad no es uniformidad" y que los malentendidos que causa la "policromía" del idioma son siempre, además de humorísticos, menores: pena es vergüenza en Colombia y México, madera es insensible en casi todo el Cono Sur, playa es aparcamiento en cinco países y mañoso en otros tantos significa caprichoso.
La comunicación está garantizada por más que, el viaje es de ida y vuelta, la inocente manía de los españoles de cogerlo todo -ya sea un autobús, la gripe o el toro por los cuernos- sorprenda a muchos hablantes de la otra orilla, para los que ese verbo significa, vulgarmente, fornicar.
Antes que tomate, patata, chocolate o guateque, la primera palabra de origen americano que se instaló en el español fue canoa. Y se instaló de tal forma que el Diccionario de americanismos recoge hasta 14 acepciones pero prescinde de la más común. Por otro lado, si España es un curioso americanismo (en la locución cubana España en llamas, una mezcla de hielo, sidra y ron), la América no lo es. Lo más cercano es pagar a la americana (a escote) y, en Nicaragua, el inefable American dream.
Por primera vez entre las publicaciones de su género, el nuevo diccionario reconoce "la dignidad" del español de Estados Unidos. Lo dice José Moreno de Alba, director de la Academia Mexicana, para el que "el spanglish no existe, lo que existe es una variedad de la lengua española que merece todo el respeto". Sin embargo, Gerardo Piña-Rosales, director de la norteamericana (que no estadounidense), matiza a su colega: "El spanglish existe, pero se reduce a medida que crece la clase media entre los hispanos". Lo que da la razón al aviso de Antonio Muñoz Molina, novelista, académico y ex director del Instituto Cervantes de Nueva York: "El enemigo del español no es el inglés sino la pobreza".
Estados Unidos es el segundo país del mundo por el número de hablantes de español (45 millones por los 104 de México) y Humberto López Morales calcula que en 2050 será el primero.
Aunque Piña-Rosales sostiene que "lo bueno no es que nos cuenten sino que contemos", ahí están la demografía, la economía -la lengua española mueve ya más dinero en EE UU que en España, donde se calcula que supone el 15% del PIB- y la política -tanto Obama como Clinton contaron con una versión hispana de sus respectivas webs como candidatos-. Y ahí están también términos como rufear (construir un tejado, de to roof), troque (camión, de truck) o, extendido a Puerto Rico y Costa Rica, guachear (observar, de to watch).
Dentro de tres años la RAE cumplirá tres siglos.
Para entonces la nueva edición de su diccionario de uso general, la más panhispánica de la historia, se habrá limpiado de localismos españoles, muchos incluidos por la querencia regional de algunos académicos del pasado, como reconoce Víctor García de la Concha, director de la institución. Su sitio lo ocupará parte del enorme caudal de términos americanos. Lejos quedan ya los exóticos tiempos, 1955, en los que un futuro académico y premio Nobel, Camilo José Cela, publicó una artificiosa novela venezolana titulada La catira, traducido al castellano de Padrón: la rubia.
- Amigo íntimo: acere, bróder, carnal, cónsul, cuate, parcero.
- Boca: bemba, buceta, mascadero, pocillo.
- Desorden: balalú, milonga, quilombo, vicio.
- Dinero: aceite, candela, coima, plata, ventolín, wahinsgtones.
- Morir: aboyarse, crepar, ñampiarse, pelarla, rosquedar.
- Niño: agregado, cabro, chamaco, guagua, ishto, zambito.
- Observar: barruntar, bichar, cubicar, guachear, pispar.
- Pene: chaira, la sin hueso, magazín, pomo, pico, yuca.
- Tacaño: acamalador, poquitero, rocapeña.
- Tonto: abismado, boludo, comebasura, menso, zonzo.
- Trabajo: amarre, bosta, laburo, partai, pega, tollo.
- Vulva: araña, bemba, chapa, musaraña, pan, tatú.

A diferencia de sus predecesores de Mayo de 1968, los manifestantes de hoy no están en las calles para defender un futuro diferente y mejor.
Han salido en gran número para proteger el statu quo y expresar su nostalgia por el pasado y su miedo al futuro.
Y, sin embargo, el reaccionario movimiento revolucionario del tipo que estamos presenciando -una reacción violenta contra las consecuencias inevitables de la mundialización- sigue siendo inconfundiblemente francés. Lo impulsa el extremo racionalismo cartesiano, rayano en el absurdo, de un país cuyos ciudadanos siguen viendo al Estado en cierto modo como los adolescentes ven a sus padres.
De hecho, ver a estudiantes de bachillerato expresar su hostilidad al ligero aumento en la edad de jubilación previsto por Sarkozy resulta particularmente revelador.
Parecen confirmar la "sabiduría" de una estudiante china que recientemente describió su plan de vida a una revista americana:
"Comenzaré con una buena universidad estadounidense para reforzar mi instrucción, luego trabajaré en China y me haré rica, y después, cuando me jubile, me iré a Europa para disfrutar de la vida".
Si se va a Francia, puede vivir en un lugar ideal para disfrutar del presente, no para construir un futuro.
Los que protestan saben que lo que hoy piden en las calles -el mantenimiento de lo que tienen- carece totalmente de realismo.
Sin embargo, les parece completamente legítimo seguir así.
¿Y si lo que de verdad está mostrando Francia al mundo es en qué consiste la "buena vida": no en formar parte de una "gran nación" con bomba nuclear y un puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sino en ser una nación feliz, cuyos ciudadanos saben vivir bien y quieren disfrutar de una larga segunda vida después de la jubilación?
Desde ese punto de vista, Francia vuelve a ser, una vez más, la punta de lanza de una nueva revolución europea: una revolución no basada en los principios de "Liberté, Égalité, Fraternité", sino en el principio de placer.
Esa clase de franceses quieren encabezar a los europeos en su intento de pasar a ser un museo de la buena vida y centrarse en el turismo.
¡Francia debe ser el modelo de una opción sustitutoria!
Pero esa visión irónica de la Francia actual es demasiado simplista o romántica y no comprende la combinación de miedo y descontento social que resulta visible ahora en el actual maelstrom francés.
En su afanosa búsqueda de satisfacción, los franceses expresan un profundo malestar existencial. Parecen estar preguntándose:
"Puesto que ya no podemos ser grandes, porque otros nos han superado, ¿podemos ser simplemente felices?".
Pero su oposición al cambio refleja no solo cierta negación de la realidad.
Corresponde también a una refutación del hombre que encara para ellos todo lo que rechazan.
De hecho, la impopularidad personal de Sarkozy desempeña un papel importante en la persistente fuerza de la oposición antirreforma. ¿Cómo puede un hombre que representa a las "grandes empresas" o que simplemente parece fascinado por el dinero atreverse a pedirles que se sacrifiquen por Francia?
Hoy día, la pasión francesa por la igualdad supera con mucho la pasión francesa por la libertad, por lo que amenaza a la prosperidad francesa.
Se utiliza el destino de quienes empezaron a trabajar a muy temprana edad o de las mujeres que dejaron el trabajo para criar a sus hijos como argumento contra la reforma, pero se trata de una mera coartada que permite a los franceses afirmar que, aunque nada tienen en principio contra la reforma, la propuesta está cargada de injusticia.
El resultado es difícil de predecir.
La lucha de voluntades entre Sarkozy y la calle sigue aún sin zanjar.
Si yo tuviera que apostar, sería a que el Gobierno acabará ganando esta batalla, pero no es probable que Sarkozy obtenga un beneficio a largo plazo de su modesto éxito y la batalla por la reelección se le hará muy cuesta arriba.
Los franceses no han elegido aún entre defender el viejo mundo y afrontar los desafíos de un mundo globalizado.
Su propia vacilación es motivo de perplejidad para la mayoría y de admiración para unos pocos.
Francamente, resulta más fácil explicar su comportamiento que entenderlo.
El origen del incendio está en una nave abandonada que almacenaba tintas de imprenta, un material altamente inflamable.Unos bidones de acero de 20 kilos han explotado y han salido despedidos a unos 30 metros de distancia, por lo que se han convertido en proyectiles peligrosos. Los bomberos han decidido desalojar el polígono.
En la nave también había en el momento que se ha originado el fuego tres depósitos con capacidad para 10.000 metros cúbicos.

* Le sugerimos que venga vestido/a de acuerdo a su salario. Si le vemos calzando unos Martinelli o con un bolso Gucci, asumiremos que susituación económica es boyante, y por lo tanto no necesita un aumento de sueldo.
* Si viste miserablemente, entenderemos que usted necesita aprender a administrarse mejor, para que así pueda comprar ropa de mejor calidad, y por lo tanto usted no necesita un aumento de salario.
* Si viste usted en un termino medio, quiere decir que usted está exactamente donde tiene que estar, y por lo tanto no necesita un aumento en su nómina.
DÍAS POR ENFERMEDAD
* De ahora en adelante no aceptaremos un justificante médico como prueba de que estuvo enfermo.
Si usted puede ir al médico, lógicamente usted puede venir a trabajar.
CIRUGÍA
* Todas las cirugías están prohibidas. Mientras usted trabaje para esta empresa necesita todos sus órganos. Nosotros le contratamos a usted intacto. Cualquier extirpación constituye una violación al contrato de trabajo.
DÍAS POR ASUNTOS PROPIOS
* Todo empleado y empleada recibirá 104 días para asuntos propios durante el año.
Estos se llaman sábado y domingo.
DÍAS DE VACACIONES
* Todas las empleadas y los empleados de la empresa tomarán sus vacaciones en las mismas fechas todos los años. Los días de vacaciones serán los siguientes: 1 de enero, 12 de octubre y 25 de diciembre.
DÍAS POR FUNERAL
* No hay excusa para faltar al trabajo. No hay nada que usted pueda hacer por amigas/os, familiares o compañeros/as de trabajo muertos. Debe hacer los esfuerzos para que a los funerales asistan personas que estén
desempleadas.
* En casos muy especiales donde la presencia del empleado o empleada sea necesaria, el funeral se debe organizar en las últimas horas de la tarde. Nosotros le permitiremos trabajar de continuo durante su hora de comida para que así pueda salir una hora antes, siempre y cuando su parte del trabajo haya sido cumplida.
AUSENCIA POR PROPIA DEFUNCIÓN
* Esta será una excusa aceptable. Sin embargo, le requerimos por lo menos dos semanas de pre-aviso ya que es su responsabilidad entrenar a su sustituto o sustituta.
USO DE LOS BAÑOS
* Hasta hoy se ha perdido mucho tiempo en los baños. En el futuro, utilizaremos la práctica de ir al baño en orden alfabético. Por ejemplo todos los empleados/as cuyos nombres comiencen por “A” irán de 9:00 a las 9:20
* Si no tiene ganas de ir en la hora que le toca, será necesario que espere al próximo día cuando su turno llegue otra vez. En casos de emergencias extremas, el empleado/la empleada podrá cambiar su turno con el de algún otro empleado/a. Los supervisores y supervisoras de ambos empleados deberán aprobar el cambio de turno por escrito.
* Además, tendrán un límite de tres minutos en los aseos. Al final de los tres minutos, sonará una alarma, el rollo de papel se retractará, la puerta del inodoro se abrirá y se le tomará una foto como prueba de la infracción. Después de dos infracciones su foto se colocará en el tablón de anuncios bajo la categoría " Infractores Crónicos ".
HORARIO DE COMIDA
* Las personas delgadas tendrán 30 minutos para comer, ya que necesitan comer bastante para poder lucir sanos.
* Las personas de tamaño normal tendrá 15 minutos para la comida, como garantía de un almuerzo sano y equilibrado y así mantener la línea.
* A los menos delgados/as se les dará 5 minutos ya que éste tiempo es más que suficiente para tomarse una galleta de "Biomanán " y una pastilla quema-grasas.
Xi desfiló primero, lo que le colocó en la rampa de salida como favorito; posteriormente fue nombrado vicepresidente del país, lo que reafirmó su futuro liderazgo, y ayer se hizo pública su designación como vicepresidente de la Comisión Militar Central, lo que parece cerrar su camino hacia la secretaría general del PCCh, a finales de 2012, y presidente de China, en marzo de 2013.
El nombramiento oficial no se producirá hasta esas fechas.
Xi Jinping nació en la provincia central de Shaanxi en 1953.
Durante el caos de la Revolución Cultural, fue enviado a trabajar al campo. Luego estudió ingeniería química en la renombrada Universidad de Qinghua, en Pekín, donde también obtuvo un doctorado en teoría marxista.
Es hijo del ex vice primer ministro reformista Xi Zhongxun -un fundador de la guerrilla comunista en el norte de China-, lo que le incluye en el club de los pequeños príncipes, los privilegiados descendientes de líderes en activo, retirados o fallecidos.
Su carrera política ha transcurrido en algunas de las provincias costeras más desarrolladas.
En 1999, fue nombrado gobernador de la provincia de Fujian, frente a las costas de Taiwan.
Luego pasó a la industrializada Zhejiang, donde fue secretario del PCCh entre 2002 y 2007, y de allí a la vecina y golosa ShangHái.
Corpulento de complexión, es conocido por su mano dura contra la corrupción y su inclinación por las reformas económicas.
Analistas y observadores ven a Xi como un hombre de consenso entre las diferentes facciones del partido, aunque cercano al ex presidente Jiang Zemin.
Casado con la cantante de ópera Peng Liyuan, durante un tiempo ella fue más popular que su marido, hasta que el PCCh le pidió que disminuyera su perfil a medida que Xi Jinping subía escalones en el poder. Peng dijo de su esposo en una revista estatal en 2007 que es un hombre frugal, trabajador y con los pies en la tierra.
De estilo directo, durante un viaje a México en 2009, se burló del miedo al ascenso de China:
Uno pensaba que el mundo global, el de las comunicaciones universales, tenía, a pesar de todo, lados positivos. Había un aspecto humano que se imponía, por encima de todas las distancias y las diferencias.
Saludé al embajador de China en la Unesco, unos pocos días antes del desenlace, esto es, antes de que las noticias se concentraran en Chile, y lo primero que hizo fue preguntarme por los mineros. Me llamó un amigo de Rumanía para saber de ellos.
Desde el miércoles en la noche, las imágenes de la salida de la mina, de la emoción de las familias, de las banderas chilenas, de la cápsula metálica que salía del fondo de la tierra, del presidente y su mujer, empezaron a dominar en todos los medios europeos de una manera increíble.

Los diplomáticos en casi toda Europa fuimos abordados por las radios, por las televisiones, por la prensa escrita. El segundo de la Embajada en Francia intervino en un programa matinal. A mí me llevaron al mediodía del miércoles a un espacio de gran sintonía de Canal Plus. Es un programa ligero, juvenil, de comentario de noticias, de humor, de bromas. En las graderías, frente al escenario, había un público de barrio, de gente joven, de amas de casa: 40 o 50 personas que conocen hasta los menores detalles, que reconocen a los actores, que se ríen antes de que ellos comiencen su actuación. Un supuesto miembro de la Legión Extranjera se paseaba por la orilla del estudio, detrás de las graderías. En la pantalla principal, armado de un enorme ri
fle, con su quepíhundido en la frente, hacía flexiones, deslizaba su rifle descomunal por la espalda, se atusaba unos enormes bigotes postizos. Cuando apareció en vivo y en directo, frente a las cámaras, dijo unos cuantos disparates y se notó que el público lo pasaba muy bien. Dejó el incómodo fusil apoyado en un rincón, se sacó el casco militar y empezó a cortar manzanas a ritmo chaplinesco, a colocar leche en un recipiente, agregando toda clase de condimentos absurdos. Lo introdujo todo en un frasco y declaró que era una comida para ocho personas. El público aplaudió de buena gana.
Y de repente, en la pantalla más grande, aparecieron las banderas chilenas, los mineros que estaban debajo de la mina y que esperaban su turno con una tranquilidad realmente impresionante, el paisaje del desierto de Atacama, y la cápsula metálica en el momento preciso en que asomaba a la superficie con su carga humana.
Entonces se escucharon aplausos tupidos, entusiastas.
Me llaman al escenario, donde hay unas cinco o seis personas, entre ellas un entrevistador conocido y un profesor de Ciencias Políticas de prestigio nacional.
Me preguntan por la minería del norte de Chile, por las condiciones de trabajo, por el estado de las minas.
¿Soy partidario de mejorar radicalmente esas condiciones?
Por supuesto que sí: la enorme mayoría del país es partidaria del cambio, de la modernización y la humanización de la minería.
Pero no todas las minas son comparables a la del derrumbe.
También, en honor a la verdad, tengo que decir que hay grandes minas modernas, de última tecnología.
El rescate de los mineros, me dice el entrevistador, es un milagro.
Lo más interesante del caso, contesto, consiste precisamente en que no es un milagro.
Los mineros se organizaron en forma impecable, dividieron su trabajo con eficacia, mantuvieron la moral muy alta.
Entre ellos había un joven boliviano y lo trataron como a un hermano.
El más experimentado y maduro tomó la dirección del grupo y su autoridad nunca fue desconocida.
Otro se dedicó a enseñar juegos de naipes y a contar historias: asumió la tarea del animador, del entertainer, sin que nadie se la discutiera.
El Gobierno, entretanto, tuvo una reacción rápida.
Nadie pidió que le escribieran un informe técnico o consultó a la Contraloría General de la República.
Se actuó sin la menor burocracia, sin saber de qué ítem presupuestario saldría el dinero, dejando el papeleo para más tarde.
Y el ministro de Minería, el señor Golborne, se internó con un par de ayudantes en la salida principal de la mina, hasta llegar a cuatro kilómetros de la salida, hasta la roca que se había derrumbado, y comprobó que en el interior había aire respirable y probables sobrevivientes.
¿Habrá un aprovechamiento político de la situación?, me preguntó después, por la radio francesa, una periodista muy pronunciada y puntete (como decimos nosotros).
La pregunta parecía inteligente, aguda, y creo que no lo era tanto.
Aprovechamos todos, le dije, y pensé que lo importante del caso residía justamente en otra cosa.
En que fue una acción donde intervinieron muchos, donde se actuó con la cabeza y con el corazón, con sentido de la adaptación y la flexibilidad, con análisis razonables, certeros.
Hubo gurúes, adivinas, curanderos, charlatanes de toda especie, y la salida de la mina tendió a convertirse en una extraña de feria, pero el trabajo verdadero, serio, iba por otro lado.
En resumidas cuentas, no hubo milagros de ninguna clase, los curanderos y las adivinas sobraron, y eso fue lo más interesante de todo.
Jorge Edwards es escritor chileno.

La desconocida también fue portada de El País el viernes pasado, en una foto tomada por Reuters. Horizontal, es muy parecida a la elegida para la galería, aunque la chica no levanta el puño derecho sino el izquierdo. Pero su actitud es la misma.

Pero ¿por qué esta chica tiene la capacidad de llenar ella sola la portada de un diario?
¿Por qué nos acordamos de su cara y no de cualquier otro estudiante?
La primera respuesta es inmediata: porque es guapa y nos encantan los guapos revolucionarios, desde Jesús de Nazaret al Che Guevara.
Segunda respuesta: porque es francesa y las revolucionarias francesas nos encantan.


1.- Análisis Químico:
Elemento: Mujer
Símbolo: Mu
Descubridor: Adán
Masa Atómica: Apropiada en 53.6 kg . (pero varia entre 40 y 150 kg .)
Frecuencia: Cantidades abundantes en todas las áreas urbanas.
2.- Propiedades Físicas
a.- Superficie generalmente cubierta por una capa de pintura
b.- Hierve espontáneamente, se congela por razones desconocidas.
c.- Se derrite si se le da un trato especial
d.- Se vuelve amarga si no se le usa correctamente.
e.- Rara vez se la encuentra en la naturaleza en estado virgen.
f.- Cede bajo presión ejercida en los puntos precisos..
3.- Propiedades Quimicas
a.- Tiene gran atracción por el oro, la plata y una amplia gama de piedras preciosas.
b.- Absorbe grandes cantidades de sustancias caras.
c.- Puede explotar espontáneamente sin previo aviso y sin razón aparente.
d.- Es insoluble en líquidos y su actividad aumenta por la saturación en alcohol etílico.
e.- Es el agente reductor de dinero más poderoso conocido por el hombre.
4.- Usos comunes:
a.- Altamente ornamental, especialmente en autos deportivos.
b.- Puede resultar de gran ayuda para la relajación.
c.- Agente limpiador muy efectivo.
5.- Pruebas realizadas:
a.- La muestra pura se torna rosada cuando se le descubre en su estado natural.
b.- Se torna verde cuando se le coloca junto a una muestra mejor.
6.- Peligros potenciales:
a.- Altamente peligrosa, salvo en manos experimentadas.
b.- Es ilegal poseer más de una, aunque puede tenerse varias en distintos lugares, mientras que no entren en contacto, en cuyo caso es inevitable una violenta explosión.
Advertencias:
a.- No existen dos iguales.
b.- Si bien parece un elemento abundante, se considera un bien escaso por lo que no se encuentra con facilidad una en buen estado, por lo tanto valore lo que tiene.
Manuel
Esta actitud sobrada, la tonta presunción de estar de vuelta de todas las cosas, es un defecto típico de los países nuevos ricos como el nuestro, en donde hemos pasado en un abrir y cerrar de ojos del más rancio provincianismo a creernos los más avanzados del planeta. Y esta pátina de modernidad, apenas más profunda que una capa de maquillaje, ha hecho que hablar hoy de machismo o de feminismo parezca trasnochado, algo nada in.
Si antes, cuando éramos antiguos y pobres, éramos machistas, ahora, ricos y desarrollados, ya no lo somos.
Hemos dejado el sexismo atrás junto con las demás rémoras del franquismo.
Ese parece ser el silogismo.
Y lo malo es que en esta trampa caemos muchos.
Veo a multitud de hombres que ni se plantean más lo del sexismo porque, afortunadamente, "eso ya está superado"; y veo a infinidad de mujeres desorientadas que no se atreven a considerarse feministas por miedo a que se mofen de ellas.
Sin duda los excesos de lo políticamente correcto han contribuido a la confusión.
Y así, tener que repetir a cada instante "todos y todas" o "ciudadanos y ciudadanas", por ejemplo, rompe los nervios y la salud mental del más templado.
Pero eso no significa que no siga existiendo el sexismo, que, por cierto, también puede ser ejercido por mujeres.
Resumiendo: decir "miembros y miembras" es una papanatez.
Y decir "la señorita Trini" es de un machismo zafio e innegable.

Borrémoslo. Nada de esto ha ocurrido.
Todo fue una confusión que se aclarará en los próximos días cuando Francia termine de adaptar su legislación a las directivas europeas sobre libre circulación.
Las palabras presidenciales se las lleva el viento. La circular ha quedado anulada y ha sido sustituida por otra que evita llamar las cosas por su nombre.
Lo único que no cambia son los millares de gitanos rumanos expulsados. Aunque se hizo de forma colectiva y en razón de su etnia, la prudente actitud de la Comisión Europea ante la República ofendida y vejada ha permitido acomodar mejor las palabras a las necesidades prácticas.
Como en un pase de prestidigitación, ahora sólo hay traslados individuales de personas que vivían en asentamientos irregulares, que en nada vulneran los tratados y las leyes europeas.
El peón de brega de esta política, Eric Besson, ministro de Inmigración francés, ha declarado que Francia sale con la cabeza alta.
Esos republicanos franceses son muy especiales y verdaderamente muy poco republicanos:
están totalmente convencidos de que el presidente de la República es un monarca que encarna en su propia personalidad la soberanía popular y por eso convierten las críticas a sus acciones o palabras como críticas a Francia. Cuando el presidente se hace el ofendido, algo que sabe hacer muy bien y que le da muy buenos rendimientos, quien está de verdad ofendida es una adorable señora entradita en carnes con gorro frigio, túnica romana y pecho al aire a la que llamamos la France o la République y solemos ver representada en pinturas y esculturas en los museos y monumentos.
¿Discriminación étnica en Francia, la patria de los derechos humanos? Nada de nada.
Sarkozy ha ganado el pulso a Barroso. Francia a la Comisión Europea.
El nacionalismo francés chovinista y propenso a la xenofobia al europeísmo.
La política de los hechos al espíritu y la letra de las leyes que nos hemos dado entre todos.
Francia sale con la cabeza alta, claro que sí.
Y Europa con la cabeza gacha.

Y precisamente coincidiendo con el 20º aniversario de la reunificación alemana, la Oficina Federal de Servicios Centrales y Asuntos de Propiedad Irresueltos (BADV en sus siglas en alemán) abonará 70 millones de euros correspondientes a unos bonos emitidos para pagar la deuda.
Al cambio actual, Alemania habrá pagado en total unos 337.000 millones de euros.
"¿Pero todavía estamos pagando por la Primera Guerra Mundial?", se sorprende Thomas Hanke, editorialista del diario económico alemán Handelsblatt.
Una sorpresa similar a la de la mayoría de la opinión pública alemana.
Unos, los más, creían que el Tratado de Versalles era cosa ya de los libros de historia, y otros, los menos, estaban convencidos de que aquello había quedado solventado en la Conferencia de Londres de 1953, cuando a la vista de la monumental deuda contraída por Alemania en la que los intereses superaban largamente al capital, a lo que había que sumar las indemnizaciones de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), se decidió reestructurar los pagos que debía realizar la entonces República Federal de Alemania, considerada heredera legal del Reich hitleriano.
Los pagos quedaban perfectamente estructurados y definidos, pero, como suele suceder, los acuerdos de la Conferencia de Londres tenían letra pequeña. Y esta decía que algunas deudas de la Primera Guerra Mundial (unos 3.076 millones de euros de hoy correspondientes a intereses) quedaban en suspenso hasta que Alemania volviera a estar reunificada, algo que en un país destruido física y moralmente, ocupado, dividido y con la guerra fría en sus inicios, parecía más una versión moderna del ad calendas graecas que una previsión realista de cumplimiento total del tratado.
Pero en noviembre de 1989, la historia de Europa dio un giro inesperado cuando miles de berlineses se subieron al Muro y comenzaron a derribarlo.
Así, mientras un año después los fuegos artificiales iluminaban la puerta de Brandeburgo a los sones de la Novena sinfonía de Beethoven, celebrando el renacimiento de la Alemania unida, de una manera más discreta, la Administración alemana comenzaba a pagar de nuevo esta parte de la deuda. Pocos suponían entonces en el centro de Berlín que el Tratado de Versalles seguía en vigor. El pasado miércoles, el Ministerio de Finanzas alemán explicaba la operación y añadía que "ya desde los años ochenta se ha pagado además la deuda externa alemana anterior a la guerra mundial". El mensaje es claro. Alemania no se olvida de sus deudas.
"En general, la población alemana está de acuerdo en reparar el daño que ha hecho, si bien hay una notable diferencia entre la Primera Guerra Mundial y la Segunda", explica Hanke.
"Lo que no se acepta tan bien es que se trate de forzar la postura alemana en determinados temas internacionales con el argumento de que 'vosotros iniciasteis la guerra".
Con el pago terminan 92 años de un tratado que algunos de los más reputados historiadores alemanes consideran una chapuza en sus términos económicos.
"Que la suma total de las indemnizaciones no fuera fijada por el tratado de paz tuvo consecuencias fatales: la constante incertidumbre sobre el volumen de la indemnización impidió que los potenciales donantes valorasen la solvencia de Alemania, con lo que cerraba la posibilidad de que Alemania pudiera pedir préstamos al extranjero a largo plazo", subraya Heinrich August Winkler en su libro Der lange Weg nach Westen (El largo camino al oeste).
Alemania no podía pagar, y al faltar a sus obligaciones en 1923, vio cómo Bélgica y Holanda invadían con 70.000 soldados su cuenca minera. El paro pasó del 2% al 23%; la inflación se desbocó; y el país se precipitó a un abismo social al final del cual esperaba Adolf Hitler.
Pero esto, al igual que ocurre desde hoy con el Tratado de Versalles, ya es historia.
"Un pas de plus vers l'Europe" - tout le contraire d'une marche cachée vers l'islam radical.
En votant à 58 % pour le oui, les Turcs ont voté pour l'Europe au référendum de ce dimanche 12 septembre, assure-t-elle. Ils ont voté, certes, pour une série d'amendements constitutionnels qui garantissent une vie politique plus démocratique : davantage de libertés publiques, notamment.
Ils ont plébiscité l'homme qui a pris l'initiative de ce scrutin, M. Erdogan, et empoche son sixième succès électoral d'affilée depuis son arrivée au pouvoir, en 2002.
Mais, en se prononçant pour une profonde libéralisation de leur régime politique, les Turcs ont aussi fait ce que leur demande l'Union européenne (UE). Ils mettent leur droit en conformité avec les critères dits de Copenhague, ceux que doivent remplir les pays qui, comme la Turquie depuis 2005, sont en négociation avec Bruxelles pour devenir membres à part entière de l'UE.
"Nous le faisons pour nous, mais aussi parce que c'est la poursuite de l'européanisation de la Turquie", plaide Mme Sezgin devant un groupe de journalistes invités à Ankara par le gouvernement turc.
Sans mentionner nommément l'Allemagne et la France, elle poursuit :
"Nous savons les réticences de certains dirigeants (c'est le cas d'Angela Merkel et de Nicolas Sarkozy) à notre entrée dans l'Europe, mais ne doutez pas que cela reste notre objectif, ne doutez pas un instant que cette adhésion est la perspective stratégique prioritaire de la Turquie."
C'est une affaire politique, dit-elle : la Turquie n'est pas intéressée par "les fonds structurels", ces subventions que l'Union accorde aux régions les plus pauvres de ses membres ; la Turquie veut être membre d'"un club dont elle partage les valeurs et le destin" - et au moins une partie de l'aire géographique.
L'esprit européen soufflerait-il plus ardemment à Ankara que partout ailleurs dans l'Union ?
En Turquie, la coalition des pro-européens est forte : l'AKP d'abord, parce que l'Europe, c'est la modernité, que le parti d'Erdogan entend bien incarner ; une bonne partie des laïques, parce que l'appartenance à l'Union empêcherait toute dérive islamiste ; les Kurdes enfin, parce qu'ils en espèrent plus d'autonomie.
Les 58 % de dimanche vont au-delà des 40 % que pèse l'AKP dans l'électorat.
La Turquie a un excellent dossier.
Liée à l'UE par une union douanière, son économie est déjà largement intégrée à celle de l'Europe, avec laquelle les Turcs réalisent 50 % de leur commerce extérieur ; ils assurent remplir, en matière de régulation économique, près d'un tiers de ce qu'on appelle, en patagon eurocrate, "l'acquis communautaire" (les normes et règles de l'UE).
Pour parler cru, les Turcs ont, ces dix dernières années, plus participé au développement de l'Europe que la plupart des nouveaux impétrants - et l'on ne veut aucun mal ni à l'Albanie ni à la Bosnie, encore moins à la Serbie ou à la Macédoine, nos prochains camarades dans le club européen.
Sous le sultanat d'Erdogan, la Turquie mène une diplomatie de puissance globale émergente, active au Proche-Orient, en Asie centrale, au Caucase, dans les Balkans.
Rien à dire de la part d'un pays de 71 millions d'habitants qui est la 17e économie mondiale. Sinon qu'on peut se demander si ladite diplomatie n'est pas, au Proche-Orient au moins, en contradiction avec les objectifs de l'Union (et de l'OTAN).
Dialogue avec la branche islamiste du mouvement national palestinien, le Hamas, que l'UE boycotte ; relations de plus en plus étroites avec la République islamique d'Iran ; refus, et non simple abstention, d'Ankara de voter avec l'Europe des sanctions contre Téhéran, etc.
A cela, les Turcs - pas toujours convaincants - répondent que, si leurs moyens sont différents, leurs objectifs sont, eux, les mêmes que ceux de l'UE.
Ils ne parlent au Hamas que pour favoriser un rapprochement avec le Fatah.
Leur relation avec l'Iran est ambiguë, mélange de collaboration et de rivalité.
La Turquie est le dernier pays à souhaiter un Iran nucléaire à ses frontières, qui la placerait devant un choix impossible : devoir se doter à son tour de l'arme atomique.
Champion de l'islam sunnite, le démocrate Erdogan vole à l'Iranien Mahmoud Ahmadinejad, porte-parole de l'islam chiite, le statut de héros des opinions arabes.
Au Proche-Orient, les Turcs savent que leur influence, leur soft power, n'est pas due au fait que le pays est dirigé par un parti islamo-conservateur.
Le pays rayonne parce qu'il est trois choses à la fois : musulman, de plus en plus démocratique et "moderne" - ce dernier terme voulant dire "occidentalisé" (les télévisions arabes diffusent les feuilletons turcs parce que les filles y sont en jeans ou en minijupe).
Cette synthèse complexe, Erdogan l'incarne.
L'opposition le soupçonne de tendances autoritaires, de vouloir présidentialiser le régime, d'entretenir un culte de la personnalité inquiétant.
Elle a du mal à contester son bilan : le dossier de l'adhésion de la Turquie à l'Europe est chaque jour plus solide.