viernes, octubre 23, 2009

Discriminación atávica

Escuchando el miércoles las valoraciones de la bancada popular sobre el debate de Presupuestos, uno entiende mejor de dónde salen otros rechazos como el de la ley de igualdad o el aborto.

Podría haberle servido a Rajoy en esta ocasión su milonga encallada en la búsqueda de culpables sin más, es decir, sin aportar, como de costumbre, soluciones. La situación era tan propicia (ya saben, para el PP, cuanto peor mejor), el cabreo general es tan notable, que al bueno de Mariano le bastaba con una prolija enumeración de agravios y agraviados; mientras alguien se ahoga, dedicarse a explicar la marea (parafraseando el diálogo de cierta película).

A ello se aplicó.
De su naturaleza intelectualmente perezosa salió un discurso redondo, hiperbólico, apocalíptico... pero menos grosero y faltón que otras veces; y aunque nadie lo preguntó, la grey conservadora con su secretaria general al frente, traicionada por la euforia, aclaró:
"Porque la Salgado es una chica".

Y se hizo la luz.
Recordé entonces que para el Partido Popular una chica es la que se pone de largo mientras el chico va a votar (como afirmaba Miguel Ángel Rodríguez), la que sirve de portabolígrafos (como demostró Aznar), templo de la vida (como dice la Iglesia) y la que no puede abrir una cuenta corriente (como imponían nuestros antepasados).
De modo que las dos carreras que atesora Elena Salgado no han sido sino una doble oportunidad para encontrar marido y sus dos ministerios se explican por el ridículo reglamento de las cuotas.
No hay, por tanto, que ser muy duros con la pobre, sólo instruirla en el arte de ser mujer-mujer.

¿¿¿De dónde sale esta gente???


JOSÉ LUIS SÁNCHEZ SANTOS
- A Coruña - 23/10/2009


Manuel
#479

martes, octubre 20, 2009

Caos


Manuel
#478

Sonrisas

No sé qué descerebrado asesor de imagen ha debido de aconsejar a los peperos relacionados con el caso Gürtel que exhiban todo el rato esas sonrisas radiantes y estúpidas, pero merecería ser despedido de manera fulminante.
Es obvio que esa tropilla de políticos carece de la más mínima razón para reírse, dado que les está cayendo encima un marrón descomunal que se agranda un poco cada día; de modo que verles repartiendo agarrotadas sonrisas por doquier como si estuvieran de boda o de bautizo resulta verdaderamente sospechoso.

De todos es sabido (lo cuentan hasta las series de la tele) que si se detiene a un inocente y se le atribuye algún delito grave, el individuo erróneamente acusado se agita mucho, se pone muy nervioso, se angustia y desespera. En cambio, si el detenido es culpable, es muy posible que se quede tan tranquilo y se tumbe a dormir en el calabozo.
Pues bien, se me ocurre que no hay un indicio de culpabilidad tan evidente como esas sonrisas lobunas que se empeñan en exhibir los gürtelitos.
Quiero decir que cualquier persona inocente y normal estaría hecha polvo.

Y si no es un claro indicio de culpabilidad, entonces es una prueba evidente de mentecatez.
Porque sólo a un sandio se le puede ocurrir que el personal va a quedar favorablemente impresionado por ese aire de ligereza jaranera.
Antes al contrario: el personal espera de los seres humanos, e incluso de los políticos, cierta coherencia emocional, seriedad y fundamento. Vamos, que la gente les respetaría más si aparecieran preocupados, como es lógico, y no con ese gesto inaguantable de rocieros juerguistas.

Claro que a lo mejor se les han acalambrado las comisuras y no pueden cambiar el rictus; o quizá enseñen los dientes no para sonreír, sino porque están a punto de liarse a mordiscos.

ROSA MONTERO 20/10/2009

Manuel
#477

Peligro


El peligro de dejar un perro de raza peligrosa con un niño


Manuel
#476

Al Gay-Eda


Miembro de Al Gay-Eda


Manuel
#475

La frase del año

Esta frase la ha dicho el ganador del Nobel de literatura.

"En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer.
De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y
viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven".

Manuel
#474

lunes, octubre 19, 2009

El 99%

El 99% de los españoles confiesa haberse marchado alguna vez sin pagar de alguna parte.
Desde que veo este anuncio en la televisión, por más que sepa que es sólo un anuncio y que la citada encuesta no ha existido nunca, miro a mi alrededor, recuerdo los titulares de los periódicos, y siento un escalofrío. Estoy segura de que los españoles que pagamos escrupulosamente nuestras cuentas representamos mucho más del 1% del total, pero me pregunto si otros publicistas, en otros países del mundo, se atreverían a presentar, y lograrían vender, una campaña con este eslogan.

No se trata ya de la corrupción, sino de la tolerancia de la corrupción, y ni siquiera eso, más bien de la asombrosa empatía que la corrupción provoca en muchos españoles, a quienes les resulta más fácil ponerse en el lugar de un corrupto que en el de un héroe, o incluso confundirlo con él.
Quizás por eso, el embrollo valenciano ha recibido en muchos medios de comunicación un tratamiento tan frívolo. Cámaras y micrófonos han estado más pendientes de captar pequeños detalles morbosos, un sonrojo, unas lagrimitas, el corte de una americana, una frente perlada de sudor, que de informar acerca de la financiación ilegal de una organización que aspira a gobernar este país.

La reacción del resto de los partidos no me ha parecido mucho más consistente.
Sobran palabras, ingenio, codazos y malevolencia, pero, como de costumbre, faltan análisis, diagnósticos y propuestas de transparencia, medidas concretas para evitar que este escándalo se reproduzca. Da la sensación de que nadie, en ningún partido, se siente tan seguro como para tirar la primera piedra, y eso es lo mismo que admitir que España se asienta sobre un inmenso agujero negro.
Cuando se lo trague todo, el 99% de los españoles tal vez sigan creyendo que eso era hacer política.

ALMUDENA GRANDES 19/10/2009

Manuel
#473

lunes, octubre 12, 2009

La Puerta del Sol mudó su fisionomía

Sus principales emblemas, la osa y el madroño, más la estatua de La Mariblanca, cambiaron de emplazamiento.
Y el kilómetro cero, arranque de todas las carreteras radiales de España, fue sustituido por otra placa de nueva hechura.
Las efigies fueron izadas por grúas y quedaron instaladas en los arranques de las calles de Alcalá y del Arenal, respectivamente. La marca kilométrica, nueva, perdura bajo la Casa del Reloj.


La efigie de una gran osa y un madroño, símbolos de Madrid se hallaba instalada a unos 70 metros de su nuevo anclaje, en el engarce de la calle del Carmen con la Puerta del Sol.

Manuel
#472

domingo, octubre 11, 2009

La corrupción es algo serio

Es posible que el hecho de que un alcalde regale a un dirigente de su partido un reloj valorado en 20.000 euros no sea un delito tipificado en el Código Penal. Quizás.
De lo que no cabe duda es de que se trata de un caso de corrupción política, en el sentido de perversión o alteración de normas asumidas por los ciudadanos, y que tanto el alcalde como el dirigente deberían presentar su dimisión.

No se comprende bien a qué espera el Partido Popular para tomar medidas en el caso Gürtel, al margen de lo que vayan decidiendo los tribunales.
Estamos hablando de un partido que aspira a gobernar en las próximas elecciones. Y de un país con cuatro millones de parados, con millones de trabajadores que tienen los salarios congelados, que están obligados a bajar su nivel de vida y que tendrán que pagar más impuestos. Y en el que algunos políticos aceptan como regalo coches, relojes de miles de euros o trajes.

Lo lógico sería que los ciudadanos estuviéramos realmente furiosos ante la desidia de los responsables de un partido que está en la oposición y que debería presentársenos en estos difíciles momentos como una alternativa fiable y honesta, capaz de relevar a un gobierno desgastado, y que, en lugar de eso, se mantiene impávido ante los casos de corrupción que van apareciendo en su propia organización, como si creyera que para ganar unas elecciones no hiciera falta demostrar integridad.

La corrupción política, la falta de rectitud, es una cosa muy seria.
Lo peor no es el caso Gürtel en sí, que los tribunales serán capaces en su momento de castigar, en lo que jurídicamente sea delito.
Lo peor es la tolerancia, la voluntad de quitarle importancia, de hacer creer a los ciudadanos, con un guiño, que ellos harían lo mismo si estuvieran en esas circunstancias.
Eso es lo que realmente hace un daño formidable a la sociedad española y de eso son responsables los máximos dirigentes del PP.

Es una actitud equivocada, con consecuencias mucho más graves de lo que se pretende.
Y es una responsabilidad muy seria que recae directamente sobre los hombros de Mariano Rajoy.
Esto no es una batalla que exija fintas políticas ni demostraciones de ingenio. Esto son cosas serias, realidades crueles, que precisan decisión y rapidez. Si quiere gobernar este país tiene que demostrar, no sólo que él mismo es íntegro, sino que no acepta, ni convive, ni tolera la corrupción ni la falta de rectitud.

No se puede solicitar la confianza de los ciudadanos para gobernar en plena crisis con políticos que se regalan relojes exclusivos y que aceptan coches "con muestras de amistad".
No debe haber resquicio ni interpretaciones ambiguas: las autoridades y representantes políticos de los ciudadanos no pueden aceptar obsequios valiosos, ni como soborno, por supuesto, ni como "muestra de buena voluntad". Y cuando se detecta algún caso, debe ser extirpado inmediatamente del tejido político, porque, si no se hace, se termina cayendo en lo que Arnold Heidenheimer, el mayor teórico en corrupción política, catalogaba como "corrupción blanca", actos reprensibles que pasan a ser considerados tolerables por la mayoría de la población ante la evidencia de que no son castigados ni rechazados.

Los ciudadanos ya estamos advertidos: ¿queremos acabar en una sociedad en la que el catedrático de una universidad acepta un reloj de 20.000 euros del padre de un alumno, "en prueba de simple amistad"? ¿En la que el médico del hospital público reciba un coche tapizado en negro de una empresa farmacéutica, "como muestra de admiración por su abnegado trabajo"?

Como casi siempre en estos casos, resulta descorazonador comprobar cuál ha sido la primera reacción del partido afectado: no buscan a los responsables del desaguisado, sino que buscan desesperadamente a los responsables de que esas corrupciones hayan salido a la luz pública.
Sinceramente, lo único edificante y de lo que sentirse orgulloso en toda esta historia ha sido comprobar cómo el periodismo profesional sigue sirviendo a los ciudadanos como el mejor valladar contra la corrupción.

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ 11/10/2009

Manuel
#471

La conjura universal se desploma


La investigación del "caso Gürtel"

Uno tras otro han ido cayendo los argumentos defensivos que el PP ha improvisado sobre la marcha para hacer frente al caso Correa.
Mariano Rajoy ha puesto voz a los argumentos servidos por el equipo jurídico del partido que ha encabezado Federico Trillo.

A cada paso se respondía con ruido y con la estrategia del vaquero que, al entrar en la cantina, dispara al pianista y no al forajido. Disipado el ruido, los 17.000 folios de sumario cuyo secreto ha levantado el juez han sepultado la conspiración universal por la que desfilaron Garzón, la fiscalía, policías, jueces, periodistas....
Ahora el PP recupera la posibilidad de buscar una nulidad de pruebas, tal y como baraja desde hace meses en las reuniones de estrategia.

Todo empezó el 11 de febrero cuando Rajoy, con todos sus dirigentes detrás, incluido Francisco Camps, en una imagen insólita, dijo: "No hay una trama del PP, hay una trama contra el PP".

- 1. Baltasar Garzón. "Garzón es socialista, ha pertenecido al partido socialista y debe abstenerse en la causa contra el PP, no puede juzgar a la gente de un partido y lo que está haciendo es realmente injusto", dijo Rajoy el 26 de febrero. Le siguió una querella contra el juez, al que se acusaba de actuar por venganza. El caso ahora lo llevan otros jueces y el sumario tiene pruebas materiales, testimonios coincidentes y escuchas incriminatorias. La querella fue rechazada.

- 2. Bermejo cazador. "La cacería liquida cualquier apariencia de división de poderes y de imparcialidad de la justicia y extiende un velo de sospecha sobre el ministro y sobre el juez". "Es obscena, bochornosa y degradante". En febrero ésa era la defensa de Rajoy: el juez, el ministro y el policía urdieron todo en un día de caza. Mariano Fernández Bermejo dimitió como ministro de Justicia, pero el caso sigue y crece.

- 3. Relación terminada. "A mí me planteó el tesorero del partido -Álvaro Lapuerta- que estas personas estaban utilizando el nombre de la dirección del PP y decidimos, por eso, dejar de contratar con ellos, aunque lo único que hacían en Génova era poner las traseras". Rajoy explicó así a mediados de febrero que cuando llegó al partido en 2004 ordenó romper las relaciones con las empresas de Correa. Sin embargo, el sumario incluye facturas de trabajos de 2005, en la campaña del referéndum de la Constitución europea.

- 4. Ni un euro al PP. "Ni hay trama, ni hay financiación ilegal del PP". "Todo el mundo debe tener la tranquilidad de que el partido no se financió con aportaciones de los imputados". "La gente de Correa no ha entregado ni un solo euro al PP". "El partido no se ha financiado ilegalmente ni ha recibido un euro de las personas que están detenidas". Encabezan la lista de grandes éxitos en los argumentarios del PP y Rajoy ha intentado así dejar al partido al margen. Dolores de Cospedal, la secretaria general, le ha seguido con frases como: "Esto no es Filesa" y "No estamos hablando de financiación irregular, de ninguna manera. Estamos muy tranquilos". Pero un informe de la policía acaba de demostrar que la trama pagó actos del PP en Valencia. Y, además, con dinero negro y facturas sin IVA, según consta en el sumario. Se investiga si esta práctica se extendió.

- 5. Son inocentes. Rajoy no ha cesado de poner las dos manos en el fuego por los acusados. Sobre todo por Camps y los suyos, con los que se ha montado varios homenajes públicos, especialmente en la campaña de las europeas. El 24 de febrero, sin esperar a conocer detalles, el líder del PP ya dijo: "Estoy seguro de que muchas de las personas que salen en los periódicos no aparecen en el sumario, ni van a ser imputados, ni van a ser inculpados. Y a esas personas, ¿Quién les repara el daño causado?". Luego, sobre Bárcenas y Galeote dijo: "Nadie podrá probar que no son inocentes". Ahora, los dos están imputados. El 23 de abril, Camps dijo: "Todo es un montaje y una mentira y la verdad, si Dios quiere, es lo que pronto sabrá todo el mundo". Sin invocar a Dios, Rajoy se rindió un mes después ante el presidente valenciano: "Paco, estamos contigo, como siempre. Y la inmensa mayoría de los ciudadanos se van a llevar una enorme alegría para disgusto de esos inquisidores del siglo XXI que son de una crueldad infinita, pues no tienen razón ni corazón".

En junio, en presencia de Ricardo Costa y miles de simpatizantes, Rajoy se entregó definitivamente: "Yo creo en tí, creo en lo que haces. Paco, siempre estaré detrás de ti, o delante o al lado, me es igual. Quiero que lo oigan todos". Hoy Camps mantiene una batalla con Rajoy, que incluye intercambio de golpes en la cara de Costa y que apenas ha empezado. El paroxismo llegó con Jaime Mayor Oreja en la plaza de toros de Valencia: "Frente a la mentira y la calumnia tiene que ganar la decencia de Paco Camps, el más honorable de todos los valencianos y de todos los españoles".

- 6. Tres tristes trajes. "Lo de los trajes no me lo creo. Es imposible que se haya vendido por tres trajes". Cuando Camps sólo tenía encima la acusación de recibir trajes, Rajoy sostuvo que era poco obsequio para comprarle, como si la honestidad fuera inversamente proporcional al precio. El valenciano no ha justificado aún los pagos, y todo el PP se lanzó a criticar el llamado cohecho impropio y a justificar los regalos a políticos. Rita Barberá, que, según Álvaro Pérez, El Bigotes, recibió de la trama un carísimo bolso de Louis Vuitton, quiso que se actuara contra Zapatero por recibir anchoas del presidente cántabro Miguel Ángel Revilla. Ahora, exculpado Camps por los trajes, el sumario ha mostrado que esos regalos eran lo de menos, porque el líder valenciano y su entorno mantenían una relación estrecha con la trama que dirigía quien se hacía llamar Don Vito. Tanto, que Costa les pedía que intercedieran ante Camps para que le hiciera consejero.

- 7. Escuchas ilegales. Cospedal tiró la bomba atómica en agosto, desde un chiringuito de playa: "Me consta que se están produciendo escuchas ilegales a personas que no tienen que ver con los sumarios". Se refería a que, según ella, dirigentes del PP tenían el teléfono pinchado. Por muchas preguntas que se han hecho a Cospedal y a otros dirigentes del PP nunca se ha sabido a qué se refería. Tampoco hubo querella y el PP intenta hacer olvidar sus palabras.

- 8. Persecución. "Es evidente que el Gobierno persigue al PP". "Que la fiscalía tiene un trato diferente entre el PP y el PSOE es un hecho objetivo, no un juicio de valor", aseguró Rajoy para poner el foco sobre la fiscalía. Como si los 17.000 folios de pruebas, testimonios y escuchas fueran fruto de la inquina de Cándido Conde-Pumpido.

- 9. Informe apócrifo. "Sabemos que hay un informe, pero no sabemos quién lo ha pedido", dijo el líder del PP para restar valor al informe de la Brigada contra el Blanqueo que daba por probada la financiación irregular del PP de Valencia. Incluso la factoría de denuncias de los populares aseguró que los policías que lo hicieron fueron condecorados por Interior. El informe ha sido avalado por las pruebas.

- 10. Escuchas a abogados. De los productores de las otras nueve estrategias llega ahora la de la anulación de todo el sumario por grabaciones de conversaciones entre imputados presos y sus abogados. Hace meses que se planteó en reuniones internas del PP, aún está en marcha y pretende ser el remake de la nulidad del caso Naseiro que sepultó judicialmente aquella financiación ilegal del PP. Ocurrió en Valencia y en el equipo jurídico-político estaba también Trillo.

Manuel
#470

sábado, octubre 10, 2009

Anécdota

Un matrimonio mayor toma el taxi desde las urgencias de un gran hospital.
Se les ha olvidado la cartera.
Cuando llegan, el hombre advierte:

-Le dejo a mi mujer en prenda.

-Su marido le acaba de valorar en 12 euros-, le dijo el taxista a la mujer, que se quedó sentada en el asiento trasero.

-Pues menos vale él.


Manuel
#469

Olimpiada

Retorno en los últimos tiempos a ciudades ancestralmente hermosas, con sabor, con misterio, con estilo, alternativamente luminosas y sombrías, llamadas Venecia, Ámsterdam, Brujas y Praga, que cada vez se parecen más a un parque temático, en permanente restauración, incluso algunas de ellas decorando sus plazas más intocables con norias, freidurías y otras elegantes atracciones populares.
Nada más pisar Madrid, recuerdo en cada zanja la imposibilidad de pasear sin el riesgo de que te rompas el tobillo o la cabeza y aquella definición aún más lúcida que cínica de Danny DeVito:
"Madrid será una ciudad fantástica cuando encuentren el tesoro".

Nada más llegar a mi casa y revisar el correo constato entre la mala hostia y la náusea que el tesoro permanecerá siempre en el territorio de la utopía, pero que el muy terrenal alcalde de la Villa, ese dominico hipócrita que goza de tan buena prensa entre los poderes de la izquierda, se ha encargado de aumentar impunemente su propio tesoro grabando a la castiza y deprimida plebe con un nuevo y cuantioso impuesto de basura.
Para que cuadren sus iluminadas y medievales cuentas, por el lujo de ser habitante de la progresista capital del Imperio.

Comprendo el llanto y el crujir de dientes del lírico perdedor Gallardón cuando constata que los tercermundistas brasileños le han levantado con malas artes el previsiblemente fastuoso negocio de las Olimpiadas, untando con cariño, estrategia o mezquinos bienes materiales a esa banda de políticos sin carné que integran el corleoniano COI (como la FIFA, la UEFA, y demás dueños de ese opio que jamás sufre bajones en el mercado), comprendo que hubiera compromisos muy jugosos con los especuladores de siempre, con las contratas, con los patronos que manejan el bisnes del paro, con todos los que sacarían inmejorable tajada de un Madrid olímpico. Incluso entiendo que lo lamente el puterío de lujo o los que querían ser testigos directos de las hazañas de los Bolt y los Phelps del futuro.
Lo que me provoca estupefacción es la congoja ante el incumplido sueño de medio millón de concienciados madrileños.
Que paguen el tributo y callen.

CARLOS BOYERO 10/10/2009

Manuel
#468

martes, octubre 06, 2009

Europa declara su interdependencia

Sí, ha leído bien: interdependencia.
Porque eso es lo que acaba de declarar Europa al quedar despejado el camino para la entrada en vigor del Tratado de Lisboa tras el voto afirmativo de los irlandeses en segunda convocatoria.
Decidida de nuevo a dejar una impronta nunca recorrida en la historia, Europa, a diferencia de Estados Unidos en 1776 y de tantos países en los siglos XIX y XX, no ha declarado la independencia, sino la voluntad de recorrer unida el futuro.

Alguien podría afirmar que eso ya lo había hecho con los tratados de Roma, Maastricht, Ámsterdam o Niza. Claro que sí, pero no con la fuerza constitucional, casi fundante, que encierra el de Lisboa. ¿Por qué?
La razón es sencilla: el Tratado de Lisboa se parece tanto a la Constitución Europea elaborada en la Convención, que ha heredado de ella los elementos esenciales (principios, valores, objetivos y derechos) que definen por primera vez en la norma fundamental de la Unión el modelo europeo: una democracia supranacional (la primera en el devenir de las construcciones políticas) basada en el Estado de derecho y en la economía social de mercado.
Negro sobre blanco.

Antes de esa Constitución o de su herencia -Lisboa- sabíamos por y para qué estábamos juntos, construyendo sucesivamente una unión aduanera, una zona de libre cambio, un mercado interior y, en fin, una moneda única, cada vez con más elementos de política exterior e interior comunes.
Pero ni lo habíamos escrito, ni votado ni, en consecuencia, declarado formalmente.

Ahora lo hemos hecho, poniendo en un Tratado, más allá de la mera suma de factores nacionales, el máximo común denominador de 27 países dispuestos a ser más en los próximos años.
De la mano de esa interdependencia, Lisboa va a llevarnos a una Unión Europea más democrática y eficaz.

Con él se crearán nuevas figuras institucionales -como el presidente estable del Consejo Europeo o un "ministro de Asuntos Exteriores" que, al margen de su título oficial, el común de los mortales terminará llamando de esa manera. Más importante que lo anterior: con el nuevo tratado, la Unión Europea tendrá más competencias (por ejemplo, en energía y cambio climático, ¡ahí es nada!), tomará muchas más decisiones por mayoría -en detrimento de la desesperante unanimidad- y adoptará casi toda la legislación, incluido el presupuesto, de forma bicameral por un Consejo formado por los Gobiernos y un Parlamento Europeo elegido directamente en las urnas.

Y aún más relevante que todo lo dicho: la ciudadanía europea pasará de ser una bella noción dotada de ligero contenido a ser sujeto de unos derechos hasta ahora nunca enunciados en el nivel de la Unión, gracias a una Carta de Derechos Fundamentales jurídicamente vinculante.

Habrá en Europa y fuera de ella quien no celebre la entrada en vigor del Tratado de Lisboa -como tampoco lo hizo con la elaboración de la Constitución- porque lo considere el paso hacia un federalismo que atenta contra la inmutable permanencia de los Estados nacionales que componen la Unión. Estará en su derecho.
Pero, con toda seguridad, las grandes mayorías empezarán a notar el cambio para bien que implica Lisboa más pronto que tarde.

Todavía más en una época de crisis económica y financiera de la que sólo puede salirse reforzando el modelo social europeo inscrito en el Tratado, cuando los nuevos interlocutores de Europa (empezando por Obama) necesitan para combatir el cambio climático o solucionar conflictos una UE auténtico actor global gracias a los instrumentos de Lisboa, o cuando la gente demanda mecanismos de democracia participativa como la Iniciativa Ciudadana incluida en la nueva norma comunitaria, que permitirá a un millón de europeos instar a la Comisión a presentar un proyecto de ley.

A España le tocará desarrollar Lisboa cuando ejerza la Presidencia de la UE en el primer semestre de 2010, liderando el inicio de una nueva Europa.
Es una coincidencia de calendario que, sin embargo, hace justicia a nuestro país e interesa a la Unión.

Hace justicia porque, sin el referéndum sobre la Constitución Europea convocado por el Gobierno de Zapatero en 2005 -en el que los electores respaldaron un texto desbloqueado por el mismo presidente al llegar a La Moncloa-, el proceso que ha desembocado en el Tratado de Lisboa habría embarrancado sin remedio: nuestro fue un argumento clave para seguir adelante tras el no en Francia y Holanda.

E interesa a Europa porque una aplicación ambiciosa del Tratado tendrá su mejor impulsor en un país netamente proeuropeo como España, encabezado por un Gobierno europeísta que cuenta con un amplio consenso político y social para esa tarea.

Lisboa no es el fin de la historia en la construcción europea.
De hecho, habrá que seguir profundizándola en el futuro (pienso, por ejemplo, en un Gobierno económico y social que cuente con un Tesoro comunitario) hasta conseguir la plena unión política.

Pero, de momento, con el nuevo Tratado la Unión Europea -ya con personalidad jurídica propia- ofrecerá, entre otras cosas, un teléfono al que llamar y, sobre todo, un alma.
Interdependiente, por supuesto.

Y ya es bastante para los tiempos que corren.

CARLOS CARNERO 06/10/2009
es embajador en Misión Especial y fue miembro de la Convención Constitucional Europea.

Manuel
#466

lunes, octubre 05, 2009

Alma de Pachamama


Mercedes Sosa


Para muchos era la gran voz popular de América.
De ésa a la que los vecinos del norte le expoliaron hasta el nombre.
Nadie como Mercedes Sosa ha cantado de una forma tan conmovedora
Gracias a la vida, Alfonsina y el mar o Volver a los 17.
Con sólo una guitarra y un bombo.
Pura emoción.

La tucumana fue esa voz con conciencia que llevó por el mundo las canciones de Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Horacio Guarany...
Ritmos de chacareras, zambas, milongas, guajiras, cuecas...

Cantó con Pablo Milanés, Chico Buarque, Charly García o Milton Nascimento.
Por los desaparecidos en las dictaduras latinoamericanas y en defensa de los derechos humanos y la libertad.
Una mujer de izquierdas que aseguraba no haberse alejado nunca de Dios y que grabó la Misa criolla, de Ariel Ramírez.


A principios de los ochenta halló refugio en Madrid, cuando tuvo que dejar Argentina porque los militares ya no podían soportar el efecto de su voz profunda.
Cuando cantaba la Serenata para la tierra de uno, de María Elena Walsh ("porque me duele si me quedo, pero me muero si me voy"), no hacían falta más explicaciones: decía que las canciones debían ser honradas.

Estuvo muy enferma y se pasó meses sin poder salir de casa.
El Senado argentino le rindió homenaje con un galardón por su trayectoria y su compromiso social. La mujer que conmovió con su canto de timbre oscuro y cálido al público del teatro Colón de Buenos Aires, el Olympia de París o el Carnegie Hall de Nueva York, nos ha dejado.

Su vida era cantar.
Y no podía estar sin hacerlo.
Porque La Negra, con su aire de Pachamama, de Madre Tierra,
llevaba en su voz un pedazo del alma de la humanidad.


CARLOS GALILEA 05/10/2009


Manuel
#465


Brasil, un país cansado de ser emergente

Brasil organizará el Mundial de Fútbol del año 2014 y los Juegos Olímpicos (JJ OO) de 2016.
Bastantes analistas, al comentar las votaciones de los miembros del Comité Olímpico Internacional en Copenhague, el pasado viernes, subrayaron que, más que las características técnicas del proyecto olímpico de Río de Janeiro, se ha premiado la situación geoestratégica brasileña (serán unos juegos de todo un continente, América Latina) y la pujanza económica ascendente de ese gigantesco país cada vez más emergente y menos tercermundista.

Si ello fuese así, se trataría de una manifestación muy plástica del desplazamiento del poder en el mundo desde EE UU, Europa y Japón hacia las nuevas realidades emergentes.
Apenas unos días antes, el G-20 en Pittsburgh había enterrado el club de los ocho países más ricos del mundo (G-8) y lo sustituyó por otro en la que están presentes los principales países en despegue, Brasil, Rusia, India y China (los países BRIC). En el punto 18 de la Declaración de Pittsburgh se dice: "Hemos designado el G-20 para ser el principal foro de nuestra cooperación económica internacional. Establecimos el Foro de Estabilidad Financiera para incluir así a las principales economías emergentes y dar la bienvenida a sus esfuerzos para coordinar y supervisar programas de fortalecimiento de la regulación financiera".

Conscientes de su nuevo papel en el planeta, hace apenas tres meses que los países BRIC se constituyeron en un nuevo foro en defensa de sus intereses.
Los dirigentes de los citados cuatro países se reunieron en Ekaterimburgo (Rusia) y pusieron encima de la mesa su formidable potencial: representan casi a la mitad de la población mundial, un cuarto del PIB mundial, el 40% de toda la superficie, y el 65% de todo el crecimiento de estos años. Lo disímil de estos porcentajes manifiesta la desigualdad en el mundo, que los emergentes denuncian con su sola presencia. Los BRIC quieren tener representación en la dirección del Fondo Monetario Internacional (siempre europea) o del Banco Mundial (siempre estadounidense), pretenden cambiar el funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU, e incluso hacen escarceos para lo que sería una verdadera revolución monetaria en el mundo, de la que cada vez se habla más: la sustitución del dólar como moneda de reserva mundial y su sustitución por una cesta de monedas, más allá de la divisa norteamericana y del euro.

Pero Lula da Silva, presidente de Brasil, quiere ir más lejos.
Cuando fue elegido para un segundo y último mandato (por ahora ha soportado mejor que otros presidentes latinoamericanos la tendencia irresistible a cambiar la Constitución para poder ser reelegido al menos en otra ocasión), declaró: "Estamos cansados de ser una potencia emergente". Es decir, quiere que Brasil pase a la categoría de país desarrollado, sin marcha atrás.
Esta ambición es la que le hará pasar a la historia. En los siete años de Presidencia, Lula ha hecho avanzar mucho a su país: saldrá de la recesión en el pelotón de cabeza (en el segundo trimestre de 2009, el PIB ya ha aumentado); sus porcentajes de crecimiento a lo largo del periodo han sido muy superiores a los de las dos décadas anteriores; la pobreza extrema se ha reducido del 35% en 2001 al 24,1% en 2008; cuatro millones de ciudadanos dejaron el umbral de pobreza y se incorporaron a unas clases medias que ya superan el 50% de la población total... El lado oscuro de esas mismas cifras indica todo lo que aún queda por hacer en materia de desigualdad, pobreza, inseguridad ciudadana, contaminación ambiental, corrupción y, como reflejaba el investigador Clóvis Brigagao, "una baja institucionalidad política".

En términos de progreso y bienestar no cabe duda de que Lula y su predecesor, Fernando Henrique Cardoso, han sido muy positivos para Brasil, cuya economía es la novena del mundo (más grande que la española), pero cuyo potencial de crecimiento -ayudado por el maná de las gigantescas reservas de petróleo submarinas, recientemente descubiertas- puede ayudarla a escalar, en el plazo de una década, a la quinta o sexta posición del planeta.

El futuro de Brasil, con sus luces y sus sombras, determinará sin duda el futuro de América Latina, ya que su economía es nada menos que la mitad de la de la región.

JOAQUÍN ESTEFANÍA 05/10/2009

Manuel
#464

sábado, octubre 03, 2009

Laicidad

Tiempos estos en que parece una utopía que la asociación Escuela Laica -quien quiera apuntarse: www.escuelalaica.com- reclame, ante el inicio de las matriculaciones del nuevo curso, que no se imparta la enseñanza de ninguna religión en las escuelas públicas y subvencionadas.
Tiempos duros en que, con una Constitución como la nuestra, que garantiza un Estado aconfesional, clamamos por lo obvio.

Y ya, poniéndonos más utópicos si cabe, deberíamos exigir que el espíritu de la laicidad impregne las escuelas.

¿Qué es la laicidad, nuestra herencia tardía del Siglo de las Luces?
Propongo una definición del maestro politólogo libanés Georges Corm (en su conferencia "Globalización y comunitarización del mundo: ¿Cuál es el futuro de la laicidad", 2006), pues no encuentro palabras que la definan mejor para el momento actual:
"La laicidad debe librarse del corsé de la especificidad que ha caracterizado su emergencia histórica, es decir, la rivalidad de dos poderes, temporal y espiritual (...). Debe elevarse al nivel más superior de la filosofía universalista y humanista de la que surgió, y afirmarse de nuevo como el pilar fundamental de una práctica de esencia democrática (...). Una laicidad bien entendida es, ante todo, una doctrina de concordia civil en el interior de los Estados, así como en las relaciones interestatales; es también una doctrina que protege al individuo de la dictadura del conformismo y de las presiones psicológicas que pueden ejercer sobre él los notables y dirigentes de su comunidad religiosa o étnica; es además una doctrina destinada a preservar la integridad de la religión y de los valores espirituales, resguardándolos de las manipulaciones de los políticos en la competición por el poder, al tiempo que preserva la integridad del Estado de las manipulaciones de los religiosos".

No se me ocurre nada que añadir a esta parrafada.
Salvo que somos pocos, y utópicos estamos.

MARUJA TORRES 25/06/2009

Manuel
#463

viernes, octubre 02, 2009

2016 : Rio de Janeiro


Río se ha impuesto en la última curva.
Los brasileños han sacado petróleo de sus grandes bazas:
el olvido olímpico de Suramérica y la pujanza económica del país



Manuel
#462

jueves, octubre 01, 2009

El escarmiento soviético

Lo esencial es durar.
El pensamiento crítico aprovecha los aniversarios para el cuestionamiento.
El pensamiento dogmático, en cambio, para afirmarse en la duración.
Con frecuencia no son las nostalgias del pasado sino las dudas respecto al futuro las que conducen a celebrarla.

La Unión Soviética cumplió 60 años en 1977. Cuando alcanzó los 70, en 1987, sólo faltaban dos para que el estruendo de la caída del muro berlinés condujera a su liquidación dos años después: no llegó a cumplir los 72, la duración de una vida humana.
Nada de esto sucederá con la República Popular China.
Llega a este 60 aniversario que hoy celebra mucho más fuerte y lozana que la URSS, el modelo sobre el que se fundó, cuando tenía la misma edad. Las celebraciones que ha preparado el régimen se encargarán de demostrarlo. El régimen de Moscú se hallaba en 1977 en fase de decrepitud creciente, en estagnación económica y dirigido por un enfermo de 71 años que era Leónidas Breznev; mientras que la China actual es el motor del crecimiento económico mundial y está dirigido con mano de hierro por una cúpula comunista, presidida por Hu Jintao, un gris ingeniero de 67 años, con el que se ha conseguido organizar ordenadamente el cuarto relevo generacional en el poder supremo de la República e incluso preparar el quinto para 2012.

Los dirigentes chinos siempre han estudiado con detenimiento los pasos realizados por quienes fueron sus inspiradores e incluso compañeros dentro del movimiento comunista mundial. Y lo han hecho incluso después de la ruptura de relaciones entre Moscú y Pekín en 1963, en cuyo hueco anidó la genial idea de la apertura americana a China, obra personal del por tantos otros conceptos denostado presidente Nixon. Pero en cada ocasión las lecciones tomadas de la experiencia les ha conducido a optar por el camino contrario al que eligieron los dirigentes de Moscú. Los levantamientos de Budapest en 1956 y la primavera de Praga en 1968 fueron analizados con gran atención en Zhongnanhai, el recinto cerrado donde viven y trabajan los líderes comunistas chinos. De las dudas y torpezas soviéticas ante los levantamientos contra los regímenes comunistas salió el implacable aplastamiento militar de la revuelta estudiantil en la plaza de Tiananmen.

La disgregación de la URSS y su conversión sin orden ni concierto al capitalismo también han sido objeto de profunda reflexión china. No puede entenderse la reacción de la cúpula comunista ante los sucesos del Tíbet o de Xin Jiang sin las lecciones aprendidas en 1991 de las independencias de las repúblicas bálticas y de la implosión soviética que generó un buen puñado de nuevas repúblicas independientes.

Pero no basta con aprender de los errores del otro. La fundación de la República Popular en 1949, nada tiene que ver con la toma del poder por el partido bolchevique. Mientras que estos últimos se habían propuesto implantar un régimen socialista y liquidar las clases sociales por la fuerza, lo que querían los dirigentes chinos era terminar con cien años de divisiones internas y dependencia externa, crear una república e imponer una reforma agraria en un país donde el 87% de la población vivía y dependía del campo. Los primeros eran internacionalistas y en sus orígenes al menos pensaban en exportar la revolución; los chinos en cambio ni ahora ni hace 60 años eran internacionalistas, aunque se acogieran nominalmente al rótulo.

Mao Zedong, el fundador, como todos los progresistas chinos, creía en las ventajas de la modernidad y deseaba que su país se beneficiara de ellas. Como todos los nacionalistas, pensaba que su país salía de un siglo de humillaciones a cargo de las potencias europeas. A estas ideas había que añadir su peculiar comprensión del marxismo soviético y su adhesión dogmática y feroz al estalinismo y a sus propias formas, trasladadas mecánicamente a todos los aspectos de la vida pública, desde la estética y la arquitectura hasta la economía y la estructura del partido. La moda soviética, que compró entera en 1949, era a sus ojos lo más avanzado del momento; como lo era la de Estados Unidos en 1972, cuando recibió a Nixon, abriendo las puertas a la simbiosis económica actual. Los sucesores de Mao, que hoy aplaudirán la exhibición de poderío militar en Tiananmen, son también unos nacionalistas chinos, adictos al progreso, que saben incompatible la unidad y la estabilidad que quieren para su país con la libertad que se les debe a sus ciudadanos y a esos pueblos tan felices, 27 etnias, que dicen vivir en celestial armonía en el imperio de la etnia han que les engulle.

LLUÍS BASSETS 01/10/2009

Manuel
#461